584 protestas con la participación de 187,000 cubanos

En el mes de julio algo más de 187,000 cubanos de todas las edades, razas, profesiones, niveles culturales y género participaron en múltiples protestas a lo largo de toda la isla. Los supuestos marginales y quienes les expresaron su apoyo constituían una muestra completa de la sociedad cubana.

El Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) reporta en el “conflictometro” de julio 584 protestas, aunque las más reconocidas mundialmente fueron las que se produjeron el 11 y 12 de julio en 49 capitales de provincias y pueblos a lo largo de toda la isla.  Las protestas tuvieron un carácter abiertamente antigubernamental y antisistema con la población voceando consignas de ¡Libertad! ¡Abajo la Dictadura!  ¡Patria y Vida!

Lo más significativo no es el incremento en la cantidad de protestas, sino la masividad de la participación. Una simple comparación muestra que en el mes de junio participaron 1,600 cubanos en manifestaciones de protestas, la mayoría en protestas individuales. El incremento de participantes del mes de julio (187,000) significa un incremento de 11,687%.

Lo cierto es que en las protestas del 11 y 12 de julio no se escucharon consignas contra el “bloqueo” de EEUU. El reporte destaca que el ciudadano cubano ha tomado conciencia de que no es posible transformar la realidad socioeconómica sin un cambio del sistema político al que culpan de ejercer un bloqueo interno contra la prosperidad nacional.

La respuesta del régimen ha sido instaurar el terror. La población, desarmada, está siendo atacada por fuerzas oficiales y paramilitares armadas por el Estado. Eso es un crimen de lesa humanidad, no una guerra civil. “Esta es una guerra contra todo el pueblo” afirma el informe. Por esa razón, el Observatorio Cubano de Conflictos propone una inmediata moratoria en las ventas internacionales de todo equipo policial a Cuba.

Apunta el informe que a pesar de la brutal represión “la insumisión no ha sido aplastada ni se ha extinguido porque el gobierno se niega a reconocer las raíces de la crisis y no da respuesta suficiente a las demandas de la población”.

Por otra parte, la feroz respuesta represiva a las protestas pacíficas de julio ha dado un adiós definitivo al capital simbólico acumulado por el mito revolucionario. Hasta a los amigos incondicionales de Cuba, desde Bernie Sanders, el Partido Comunista de Chile, Joseph Borrell o a los firmantes del anuncio pagado en el New York Times en contra del embargo, no les ha quedado más remedio que taparse la nariz y distanciarse de la brutalidad de la represión frente a protestantes pacíficos.

El reporte destaca que las protestas de julio transformaron a Cuba.  La sociedad posterior al 11 de julio es radicalmente diferente. Los ciudadanos han conocido que muchos de sus vecinos piensan igual que ellos y que el pueblo tiene poder real si se decide a usarlo.

Las concesiones gubernamentales de último minuto, todas provisionales hasta diciembre –rebaja de las tarifas de las comunicaciones, aprobación de la importación directa del sector privado, liberación de impuestos aduanales a los alimentos y medicinas, retiro a los precios topados a algunos productos agrícolas–, solo han logrado convencer a más personas de que el camino para obtener lo que demandan no es el diálogo que nunca han aceptado los funcionarios sobre estos u otros temas, sino la confrontación y la protesta pública. Y algo más peligroso para el gobierno: están convenciendo a la población de que toda concesión será siempre temporal a menos que se deshagan de manera definitiva del sistema que bloquea su derecho a la libertad y a la prosperidad.

Ver reporte:

Observatorio Cubano de Conflictos
https://www.observatoriocubano.com/2021/08/01/cuba-de-las-protestas-a-la-insumision-584-protestas-con-la-participacion-de-187000-cubanos/