El 23 de junio, volvió a producirse en la Asamblea General de la ONU el déjà vu de aprobar la tradicional resolución castrista de condena al embargo de Estados Unidos a Cuba, llamado «bloqueo» por el régimen.

Un total de 184 de los 192 países miembros del magno foro mundial votaron contra algo que a ciencia cierta no conocen. O sea, una mayoría superior al 98% de los votos, cosa que jamás se logra para asuntos que sí resultan cruciales para la humanidad.

Muy pocos de esos países, sin embargo, alzan la voz para condenar la violación de los derechos humanos en Cuba, o para preguntar cuándo se van a realizar las elecciones que Fidel Castro prometió en 1959.

Todo este show anticubano muestra que el mayor éxito propagandístico que tuvo Castro y que aún tiene la dictadura por él fundada es el mito de que Cuba es víctima de un cruel bloqueo comercial y financiero por parte de EEUU, que ha impedido a la «revolución cubana» lograr sus metas de desarrollo económico y social.

En ese éxito hay dos elementos clave: haber sustituido la palabra embargo por bloqueo, un impresionante término militar; y ocultar el verdadero bloqueo que aplica la dictadura internamente contra el pueblo.

Echemos un breve vistazo al «bloqueo contra Cuba«. Para empezar, no es un bloqueo ni es contra Cuba. Se trata de un embargo comercial y financiero bilateral de un país a otro. No es total sino parcial, lleno de excepciones y agujeros. Y no es contra Cuba, sino contra el Estado castrista, que no es lo mismo.

Bloqueo fue, por ejemplo, el de los invasores alemanes a Leningrado (hoy San Petersburgo). Allí, desde septiembre de 1941 hasta enero de 1944, no entró ni salió absolutamente nada. Murieron más de un millón de personas, la mayoría de hambre y de frío, incluyendo, por cierto, un hermano de Vladimir Putin, quien no había nacido aún.

No es un bloqueo ni un embargo total

No solo no hay bloqueo a Cuba, sino que ni siquiera es un embargo total, por cinco razones:

1) Cuba puede comerciar con los restantes 194 países del mundo.

2) La ley Helms-Burton permite las exportaciones de EEUU a Cuba de alimentos y medicamentos.

3) EEUU es hoy la mayor fuente de divisas que tiene Cuba. En 2019, año previo a la pandemia, desde EEUU fluyeron hacia la Isla unos 6.500 millones de dólares en remesas, paquetes y viajes de turistas estadounidenses y cubanoamericanos.

4) El embargo solo afecta al Estado castrista. No incluye al sector privado cubano. Si el régimen permitiese que agricultores y negocios privados comerciasen libremente con EEUU, en Cuba no habría crisis alimentaria ni pobreza extrema.

5) Si Cuba no tiene acceso a créditos o facilidades para operar con dólares en bancos occidentales es porque no paga sus deudas y nadie le quiere prestar, y porque está entre los países que patrocinan el terrorismo.

Además de ser el mayor proveedor de divisas de CubaEEUU es su principal abastecedor de pollo congelado, principal proteína en la dieta cubana actual. Vende a Cuba 16 veces más pollos que Brasil. De 2000 a 2019, EEUU envió a Cuba 2.3 millones de toneladas de pollo, por valor de casi 2.000 millones de dólares.

En abril de 2021 Cuba compró a granjeros estadounidenses 30.024 toneladas de pollo, en contraste con las 1.892 toneladas importadas de Brasil. EEUU, el país «bloqueador», es más ventajoso. Vende a Cuba a dólar el kilogramo de pollo, por los $1.48 de Brasil, cuyo precio se incrementa además por la lejanía y los costos del transporte.

¿Cuánto cobran los militares por un kilogramo de “pollo americano” en las tiendas dolarizadas que poseen en Cuba? Lo venden a $7.58 dólares el kilogramo, según reportó el diario 14yMedio desde un mercado de Rancho Boyeros, La Habana.

Tania Urquiza, vicepresidenta del monopolio BioCubaFarma, aseguró en la televisión nacional que en Cuba faltan 120 medicamentos de los 359 que produce la Isla porque el bloqueo impide importar la materia prima necesaria. Falso. China y la India son hoy las despensas farmacéuticas del planeta. El 80% de los componentes usados en Europa y EEUU para fabricar medicamentos provienen de esos dos países. Cuba no dispone de ellos porque su economía no genera divisas para comprarlos ni siquiera a sus socios chinos.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) del régimen, en 2019, de 71 países que exportaron mercancías a Cuba, EEUU ocupó el noveno lugar, con ventas de alimentos por 308 millones de dólares.

Visto lo anterior, se impone con urgencia denunciar el verdadero bloqueo, que es el interno contra los cubanos.

La exigencia a Raúl Castro y su mafia militar debe contemplar a priori siete puntos generales.

Puntos claves para exigir el cese del bloqueo interno castrista

1- Dar libertad a los cubanos para invertir capital sin limitaciones en la economía urbana y agropecuaria para hacer crecer sus negocios, así como para exportar e importar sin la intervención del Estado, y disponer libremente de las divisas obtenidas.

2- Abolir el sistema estatal de Acopio y de las empresas estatales agropecuarias. Que los agricultores privados puedan vender el 100% de sus cosechas al mercado o a comerciantes minoristas privados, a precios negociados entre las partes.

3- Dejar sin efecto el sistema de tierras estatales entregadas en usufructo, de manera que los usufructuarios se conviertan en propietarios ante la ley de esas fincas.

4- Finalizar la centralización estatal de la economía y del monopolio estatal del comercio minorista. Autorizar la creación de empresas privadas pequeñas y medianas (pymes) en la industria, la agricultura, la ganadería, la minería, la pesca, el comercio y los servicios, incluyendo los de profesionales universitarios y expertos, tanto individualmente como constituidos en firmas privadas.

5- Abolir el monopolio estatal del comercio exterior y permitir que empresas privadas exporten e importen mercancías y dispongan de los dividendos.

6- Desarrollar una reforma fiscal que incentive con bajos impuestos o moratoria de pagos de varios años la inversión y reanimación económica de áreas claves, con el Estado priorizando sobre todo la producción de alimentos y fármacos, la construcción de viviendas y otras actividades de inmediato impacto en el bienestar de la población.

7- Poner en marcha una nueva política que finalice con el destierro de millones de cubanos y los atraiga a participar en el desarrollo nacional, tanto con capital financiero como con su know how, talento y relaciones en el mundo global de los negocios.

Es hora de que la comunidad internacional se dé por enterada de que si los cubanos sufren hoy hambre y miseria no es por culpa de la «maldad» de un gobierno extranjero, sino de la mafia militar que usurpa el poder en la Isla, que mantiene un bloqueo interno que estrangula a la población.

Por Roberto Álvarez Quiñones