(Enero 13, 2022) La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC) ha incorporado como Represor de Cuello Blanco a su base de datos www.represorescubanos.com al director del Centro de Prensa Internacional (CPI) de la cancillería cubana, ALBERTO GONZÁLEZ CASALS. El señor Casals, también figura en el sitio www.represorescubanos.com como Represor de Exportación, por haber formado parte de la intervención de Cuba en Venezuela, contribuyendo a que La Habana reorganizara a su favor los servicios de inteligencia y contrainteligencia de ese país.

González Casals, un Teniente Coronel de la Dirección de Inteligencia de Cuba que ha trabajado para la DI con cobertura diplomática en países como Angola, Venezuela y Estados Unidos, es desde 2017 director de Prensa Extranjera del MINREX y de su órgano censor, el CPI.

Como tal, es responsable directo de ejecutar las órdenes del Ministerio del Interior respecto a la retirada de credenciales para trabajar en Cuba a los periodistas de la agencia española EFE en Cuba.

El 13 de noviembre de 2021 fueron citados al CPI cinco miembros de la agencia para retirarles el permiso. Los funcionarios cubanos argumentaron que EFE había puesto su línea editorial al servicio de «la contrarrevolución». Lo que molestaba al gobierno cubano era que EFE, cumpliendo con sus obligaciones de objetividad periodística, había cubierto las históricas protestas del 11 y 12 de julio en Cuba y estaba ya cubriendo los preparativos de la marcha que había sido convocada para el 15 de noviembre.

EFE genera el 50 % de las informaciones sobre Cuba que se publican en América Latina, un nivel de influencia informativa que “quizá no le gusta al gobierno cubano”, dijo la presidenta de esa agencia en rueda de prensa.

FHRC estima que las represalias contra EFE forman parte del apagón informativo que el gobierno de Miguel Díaz-Canel pretende imponer después del levantamiento popular de julio. El bloqueo informativo incluye más censura sobre los medios oficiales, presiones adicionales sobre los corresponsales extranjeros acreditados en Cuba y más represalias contra la prensa independiente. A ello se suman los demás cortes selectivos o totales del servicio de Internet.

EL CPI, en la mejor tradición estalinista violatoria de los convenios internacionales de derechos humanos, filtra a los periodistas extranjeros y descarta la acreditación de los que considere críticos. Requiere para realizar trabajo periodístico en Cuba una visa D-6 que puede suspender, revocar o no prorrogar, incluyendo la expulsión del país del corresponsal si considera que este ha realizado “acciones impropias o ajenas a su perfil y contenido de trabajo, así como cuando se considere que ha faltado a la ética periodística y/o no se ajuste a la objetividad en sus despachos».

La singularización represiva que en especial desde el mes de julio está teniendo lugar contra la agencia EFE, una de los 75 medios acreditados en el país, refleja que esa agencia no respetó en estos meses las arbitrarias exigencias del CPI que continúa intentando presionarla a ejercer la autocensura, anular su capacidad de trabajo e inducirla a cerrar su corresponsalía. La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba denuncia esa estrategia y aspira a que EFE no se pliegue a ella ni cierre su presencia en Cuba.