Según el nuevo ranking de competitividad del Foro Económico Mundial publicado esta semana confirma que Latinoamérica está perdiendo terreno en la economía global y no está haciendo las acciones necesarias para evitarlo.

El Informe de Competitividad Global 2013-2014, considerado por los expertos en la materia como el más exhaustivo estudio de la capacidad de competir internacionalmente de cada país, mide, entre otras cosas, las instituciones, la infraestructura, el clima empresarial, la educación, la preparación tecnológica y la innovación de cada uno de los países. Suiza es el primer país que encabeza la lista de los más competitivos a nivel mundial, seguida de Singapur, Finlandia, Alemania, Estados Unidos, Suecia, Hong Kong, Holanda, Japón e Inglaterra. Los puestos más alto para países latinoamericanos los ocupan Chile (puesto 34) y Panamá (40). Al final del ranking, entre los países menos capacitados para competir en el mundo, figuran Venezuela (134) y Haití (143). Un dato interesante es que Cuba no se encuentra en el ranking, considerándose que está fuera del universo.

La mala política económica impulsada por la dictadura Castro ha logrado tener un país con una incompetividad acelerada. El sistema económico cubano promueve una política forzada de todos para abajo en vez de todos para arriba. En todo momento la dictadura priva de libertad a los ciudadanos de emprender libremente y establecer relaciones económicas basadas en el principio de libertad individual.

De esta manera el conocimiento adquirido por el pueblo, se encuentra encarcelado sin poder utilizarse en función de satisfacer sus propias necesidades. Cuba encabezaría la lista de países del mundo si se realizara un ranking de incompetencia, de falta de libertad para emprender y derechos humanos, hambre y poder de realización de sus habitantes. Los datos que se reflejan en el ranking muestran que los países donde la economía funciona abiertamente al mercado progresan vertiginosamente, en cambio los que mantienen el totalitarismo limitando las libertades de sus ciudadanos decrecen hasta llegar al punto como Cuba que no se encuentra ni en el universo por la falta de liderazgo e incompetencia de sus líderes. Lo anterior nos permite afirmar que Cuba está necesitando de una nueva generación de líderes que estimulen una economía libre de mercado y un estado de derechos para sus ciudadanos.